Nos guste o no, el trabajo en España es cada vez más freelance. Una reciente encuesta elaborada por Infoempleo y Adecco revela que el 73,9% de las empresas consultadas en nuestro país prevé “la reducción de sus plantillas internas” para apostar por “nuevas fórmulas de contratación derivadas del trabajo por proyectos, que tendrán como máximos exponentes a los profesionales autónomos y/o freelance”. Al igual que ocurre en Estados Unidos, en el resto de Europa, en Asia o en Latinoamérica, la tendencia en España hacia un mercado laboral más flexible y competitivo -según unos- o más precario -según otros- parece imparable.

En Estados Unidos, según el Intuit 2020 Report, el porcentaje de trabajadores por cuenta propia habrá superado el 40% del total (60 millones de personas) en el año 2020.  Según Joslyn Faus, fundadora de la consultora Tower Lane Consulting, en 2020 habrá en las empresas de ese país más trabajadores por proyectos que permanentes a medida que esas empresas vayan reduciendo estructura y costes fijos y que los profesionales se vayan adaptando a esta realidad con fórmulas flexibles e imaginativas. En las escuelas de negocios de ese país y en los efervescentes coworking de San Francisco, Los Angeles o Nueva York se manejan cada vez más términos como “freelancers puros” (autónomos que trabajan para varias empresas), “moonlighters” (con un empleo fijo y uno o varios clientes más que complementan sus ingresos),  contratados para proyectos de duración determinada o los microemprendedores con al menos un trabajador a su cargo.

A modo de ejemplo, el 45% de los más de 400 trabajadores de la compañía estadounidense de ingeniería civil Hunsaker&Associates son freelance y sus directivos presumen de que esta política de contratación es la clave que permite a la compañía mantener un gran nivel de especialización y productividad.

“Todas las empresas necesitan ser más competitivas y acelerar su rentabilidad y crecimiento”, explica la plataforma Freelancer.com, que vive un verdadero boom de usuarios en todo el mundo y, también, en España. “Dada la situación actual del mercado, las compañías, especialmente las pymes, que no pueden mantener grandes estructuras de personal, recurren cada vez más a freelancers o  profesionales independientes”, concluye el portal de origen australiano.

“Cerca del 70% de las profesiones pueden ser realizadas a distancia, sin necesidad de estar en la sede de la empresa -apunta Sebastián Siseles, director general de Freelancer.com en España y Latinoamérica-. Y si nos vamos a internet, casi todos los trabajos pueden hacerse de este modo. En todo el mundo se está imponiendo el modelo freelance”. Siseles asegura que las organizaciones que no puedan atraer o fidelizar su talento se quedarán atrás” y predice empresas con menos personal en plantilla, “más ágiles y menos burocráticas”, como consecuencia de un aumento del profesional independiente que trabaja por objetivos, no por horarios. El trabajador indefinido de otras épocas está dejando paso al profesional freelance y lo que hoy vemos es sólo el principio.

España, también

España, por supuesto, no es ajena al fenómeno freelance, que, de hecho, se ha acentuado durante los años de crisis económica y despidos masivos que obligaron a millones de desempleados a reinventarse y montar negocios por su cuenta.  De hecho, Madrid se ha convertido en la capital europea donde más freelancers residen, por delante de Berlín, Barcelona, Roma y Milán, según el Informe Freelancer de la plataforma de trabajo online Twago.

Según Infojobs, ya en 2014, un 65% de las compañías españolas contrataban entre 3 y 10 freelancers por año, mientras que el 54% de empresas encuestadas tenían previsto incrementar la contratación de empleados autónomos. Más de la mitad de estas compañías planeaban aumentar el número de proyectos encargados a trabajadores freelance, dato que contrastaba con el discreto 13% de las empresas que no planeaban aumentar la carga de trabajo entre profesionales “free”.  El 56% de las ofertas de empleo para freelancers analizadas en el estudio de Infojobs, por cierto, están relacionadas con el campo digital, como las tecnologías de la información, la programación informática, el marketing online, el diseño web o la elaboración de contenidos online

En los últimos años, han sido las pequeñas y medianas empresas las que más han recurrido a estos profesionales en nuestro país. Según el citado estudio de Infojobs, el 65% de las medianas empresas (de 100 a 500 empleados) y el 49% de las pequeñas empresas (entre 10 y 99 empleados) planeaban aumentar la adjudicación de proyectos a plataformas freelance en el próximo año.

Ahora, a las pymes también se suman las grandes empresas, que encuentran en los freelancers no sólo una manera de afrontar mejor los ciclos económicos o la necesidad de reducir costes en una economía global, sino, también, una inyección de motivación y buen trabajo que, muchas veces, escasea entre los trabajadores “de nómina”.

Share This